Quien abre su primera planta compara precios de resina y ahí se queda. En la práctica, el precio de la resina es la parte del coste que menos controla, y las partes que sí controla son las que nadie le presupuesta.
Probablemente esté transportando agua
- Un recubrimiento al agua es casi mitad agua. Importar el producto terminado es pagar flete marítimo y arancel por esa agua.
- Importe la resina al 50% de sólidos y añada agua y cargas localmente: el flete por tonelada terminada se desploma.
- Solo este efecto suele ser la mayor partida de todo el caso de negocio.
Los mínimos de pedido fijan su circulante
- Un aditivo especial con mínimo de una tonelada puede inmovilizar más caja que su mezclador, y se quedará un año en almacén.
- Formulamos para reducir el número de materias especiales de poco volumen, y agrupamos el resto en un solo contenedor.
- Pregunte a cada proveedor su mínimo antes de preguntarle el precio.
Los aranceles premian la partida correcta
- Muchos países de nuestros mercados gravan la química de la construcción terminada mucho más que los polímeros y cargas con que se fabrica.
- Esa diferencia es política industrial deliberada, y es la razón por la que la formulación local funciona.
- Compruebe el tipo aplicable a cada materia antes de cerrar la formulación, no después.
En resumen
El coste por tonelada de producto terminado, puesto en su almacén, es la única cifra que merece comparación. El precio de la resina por sí solo le engañará.